ECS_2016

ECS: crisis management and governance issues


International affairs, Public policy, Communications & Marketing, and Conflict prevention & Crisis management issues from an innovative perspective

Noruega y Cuba intervendrán como garantes; Venezuela y Chile en calidad de acompañantes.
Comienzan en Oslo los diálogos de paz entre el Gobierno Santos y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), como es sabido, con una presencia importante de la comunidad internacional, donde Noruega y Cuba intervendrán como garantes, y Venezuela y Chile en calidad de acompañantes. Resulta preciso hacer un ejercicio de pedagogía que revele quién es quién y qué se espera de cada uno en las negociaciones.


Primeramente, como es sabido, Noruega será el primer destino de las conversaciones y posteriormente Cuba será la sede permanente de las mismas. El país nórdico cuenta con una amplísima experiencia en materia de resolución de conflictos, con una veintena de participaciones en este tipo de procesos, como por ejemplo los de Israel y Palestina; Sri Lanka; Guatemala; Ruanda o Congo.

Asimismo, tuvo acto de presencia en el anterior proceso del Caguán, al igual que Cuba, que tiene una dilatada experiencia como facilitador en el conflicto interno colombiano, tanto con las FARC como con el ELN, y su posición al respecto siempre ha sido la de invocar la necesidad de una salida negociada al mismo.
Cuba y Noruega contribuyen al proceso, primero como convocantes, asumiendo la responsabilidad de solicitar el inicio de los diálogos de paz, así como de darles continuidad. Lo normal es que como sedes sirvan a su vez como favorecedores del escenario físico donde deberán desarrollarse los diálogos, confiriendo así una mayor formalidad.

Roy Chaderton, Embajador venezolano ante la OEA, como acompañante
Roy Chaderton, Embajador venezolano ante la OEA, como acompañante
Igualmente, Noruega y Cuba deben asumir la importancia de dos estrategias básicas: la estrategia de comunicación y la estrategia de formulación. Así, por un lado, en lo que tiene que ver con la comunicación, aparte de contactar con las partes, obtener su credibilidad para negociar y clarificar el contexto de la negociación, deberán estimular, si fuera necesario, el intercambio de información relevante que contribuya al entendimiento de las partes.

Por otro lado, en lo que respecta a la estrategia de comunicación, la responsabilidad de Noruega y Cuba pasa por elegir el ambiente de la reunión; favorecer un control del ritmo de las mismas; propiciar un ambiente físico idóneo; establecer el protocolo; asegurar la privacidad e, incluso, controlar el calendario; además de ayudar a mantener el proceso centrado en sus asuntos más relevantes.
En adición, el hecho de que ambos países sean garantes del proceso de paz supone, de paso, conferir seguridad a los avances que se vayan sucediendo pues, en un caso como el colombiano, la ausencia de confianza entre las partes obliga a que un tercero testimonie los avances y compromisos que paulatinamente se vayan acordando.
La función de Chile y de Venezuela, representados respectivamente por Milenko Skoknic, actual Jefe de Gabinete del Ministerio de Relaciones Exteriores, y Roy Chaderton, Embajador venezolano ante la OEA y exembajador en Colombia, es la de servir como acompañantes.

Su principal cometido tiene que ver con el de asumir lo que se conoce como “estrategias de manipulación”. Es decir, garantizar el mantenimiento de las partes en la mesa; velar por la responsabilidad de las concesiones; informar a las partes del costo del desacuerdo; proporcionar y filtrar información; presionar a las partes para que muestren flexibilidad, así como manejar, en la medida en que fuese necesario, cambios sobre las expectativas con el fin de permitir la discusión de los intereses comunes.

Su principal responsabilidad reposa en todo lo que concierne al entendimiento entre guerrilla y Gobierno y en la desactivación de posibles “puntos críticos”. De este modo, stricto sensu, ni los acompañantes ni los garantes asumirían funciones de mediación, al tratarse más bien de una labor de facilitación del entendimiento y de la comunicación en pos de propiciar escenarios de consenso.
Sea como fuere, aunque la selección de los actores internacionales que van a estar presentes resulta una apuesta acertada y equilibrada para propiciar “puntos de encuentro”, conviene precisar que la técnica de resolución del conflicto escogida por guerrilla y Gobierno colombiano no ha sido la de la MEDIACIÓN, sino la de la NEGOCIACIÓN.

Milenko Skoknic, actual Jefe de Gabinete del Ministerio de Relaciones Exteriores Chileno
Milenko Skoknic, actual Jefe de Gabinete del Ministerio de Relaciones Exteriores Chileno
La mediación se entiende como un mecanismo de resolución pacífica de conflictos en el que el outsider interviniente lo hace bajo una estructura triangular, aceptada por las partes de mutuo acuerdo, dado su carácter neutral e imparcial —que, en principio, sólo Noruega representaría—, y que resulta de gran interés por su capacidad para facilitar la superación de escenarios difíciles y de estancamiento.

La fórmula de diálogo adoptada, con independencia de la asistencia y los posibles roles y funciones de los países señalados, se constituye dentro de una dimensión bilateral, donde los dos interlocutores son los actores involucrados y quienes llevarán el peso de la discusión, la elaboración de las propuestas, el intercambio cooperativo de concesiones y la identificación de los puntos satisfactorios dentro de los cinco pilares fundamentales; (*) desde los que se constituye el grueso de la agenda de negociación que, esperemos, sea la última y definitiva.

(*) La agenda de negociación se encuentra gravitando en torno a cinco puntos: (1) desarrollo agrario; (2) narcotráfico; (3) derechos de las víctimas; (4) integración en la vida política; (5) dejación de las armas.


Escrito por | originally written by: Jerónimo Ríos Sierra | Especial para El Espectador (Bogotá, Colombia).

Editor en Jefe | Editor in Chief: ChOA.

La clara victoria de Hugo Chávez en las elecciones presidenciales venezolanas, pese a todo, plantea un horizonte de incertidumbre que resulta necesario abordar... En primer lugar, por la propia cuestión de su enfermedad. Aunque su apariencia física ha mejorado en los últimos tiempos, queda reciente su discurso de inicios de abril 2012 en Barinas cuando, en un acto litúrgico, le pedía a Dios más tiempo de vida. Lejos de especulaciones perversas, lo cierto es que si empeorase su estado de salud y no pudiera ejercer su función de dirigir la acción de gobierno, el artículo 233 de la actual Constitución venezolana prevé la concurrencia de nuevos comicios.


Ello, pudiera conducir a una tesitura compleja en la medida que la figura del Vicepresidente Ejecutivo no tiene capacidad para finalizar el mandato. Dado el liderazgo personalista de Chávez sobre el proyecto bolivariano, su ausencia podría agitar una polaridad social que sigue existiendo, dados los resultados electorales de ayer, y que podría espolear la figura de un Henrique Capriles que hasta el momento ha sido la mayor “amenaza” al gobierno chavista. Así, la única alternativa a ello sería la de modificar la Constitución, dada la mayoría en la Asamblea Nacional, en pos de habilitar al Vicepresidente a finalizar el sexenio de gobierno.

Aún con la derrota, la figura de Capriles incorpora una serie de elementos diferenciales que deben ser tenidos en cuenta por un resultado electoral que pone de manifiesto una sociedad que continúa erigida en torno al binomio chavismo / antichavismo. Su juventud, su distanciamiento hacia la vieja clase política venezolana de la IV República, su proximidad al electorado –con una campaña maratoniana al estilo Chávez a lo largo de toda la geografía venezolana– y su carácter socialdemócrata, son elementos novedosos que si bien, por un lado, obligarán al chavismo a tener que buscar nuevos instrumentos discursivos frente a la oposición; por otro, representan los valores de una oposición joven, renovada, donde el componente más puramente social deja de ser patrimonio exclusivo del proyecto bolivariano.
LA VICTORIA DE CHÁVEZ. CUANDO NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE...

Además, se nutre de las debilidades de un sistema que si bien ha llevado consigo un componente social para con los más desfavorecidos, por otro lado, no ha resuelto su profunda debilidad institucional, puesta de manifiesto por la inseguridad, la deficitaria administración de justicia, la corrupción, la impunidad, el desempleo o la precariedad de servicios sociales en buena parte del país. Todo lo anterior exigirá al Gobierno de Chávez de unos esfuerzos que deben ser prioritarios o de lo contrario, conducirán a un mayor grado de crispación en el electorado venezolano.

Más allá de los vientos de incertidumbre que acompañan a Chávez, su victoria electoral de ayer debe interpretarse como un respaldo popular a su proyecto político, pero también como un punto de inflexión para un modelo que necesita repensar su labor de gobierno en términos de mayor inclusión, de fortalecimiento institucional del Estado de Derecho y de un sentido de ciudadanía que, en buena parte de sus elementos sustanciales, siguen sin convencer a casi la mitad de la sociedad venezolana.


Dr. Jerónimo Ríos es Analista Político e Investigador en Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, España.

Posted by Dr. Jerónimo Ríos , on Monday, October 15th 2012 at 08:37 | Comments (0)
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