Las plataformas del e-mobility triplican usuarios durante la huelga indefinida del sector de taxis

Posted by Christopher Oscar de Andrés, on Wednesday, January 30th 2019 at 7:45 AM

A final de este mes de enero de 2019, los rankings de descargas arrojan un crecimiento exponencial para las dos plataformas de Vehículos de Transporte Concertado (VTC) a las que el taxi ha declarado una guerra sin cuartel: Uber y Cabify.


Hace algunas semanas las plataforma de 'e-mobility' se movían en 3.000 descargas diarias, mientras que durante esta semana comprobamos que sus cifras han crecido hasta las 12.000 descargas por jornada. De este modo, mientras que cada día de huelga supone 170 eur de pérdidas para los taxistas de la capital, los números de los VTC continúan creciendo. Como era de esperar, la ciudadanía española responde a la huega de los taxistas que tiene urbes españolas, como Madrid y Barcelona, sumidas en un caos innecesario y rozando lo kafkiano.

El siguiente gráfico, elaborado con Google Trends, muestra que, en el marco de la huelga de taxistas que están viviendo Madrid y Barcelona, la popularidad de Uber y Cabify en el motor de búsqueda de referencia se dispara de forma súbita, facilitando la adopción de ambas plataformas hacia un target de cliente potencial de opciones alternativas al taxi clásico, dentro del nuevo escenario de la movilidad urbana.

Fuente: Google Trends, enero 2019

En esta batalla de partes aparentemente irreconciliables, los taxistas, se proyectan en un extremo opuesto a las plataformas online del 'e-mobility'. Es de entender que los taxistas reivindiquen mantener sus condiciones para proteger su futuro empresarial. No obstante, también resulta muy razonable que los conductores y propietarios de las licencias VTC -utilizadas por plataformas como Uber o Cabify para operar en España-, necesiten seguir desarrollando su actividad en ciudades como Madrid y Barcelona. El taxi parece anquilosado en un paradigma de antaño y es esencial avanzar hacia un futuro más flexible y con opciones de movilidad alternativas; que no impliquen fragmentar el mercado, sino mejorar la competitividad y calidad del servicio. (1)

Más aún, lo cierto es que entre ambas partes existe un vínculo más frecuente de lo que nos hacen creer. Esto es lo que admiten fuentes del sector, mencionando la 'ambigüedad' para referirse a los empresarios que sincronizan la explotación de licencias de taxis y concesiones VTC.

"Es muy habitual que empresarios y cooperativas de taxis hagan también negocio con las VTC", aseguran. De hecho, "el 90% de las licencias VTC las solicitaron en su día profesionales relacionados con el taxi para después vender muchas de ellas a un precio muy superior al de la concesión", añaden.

Analizando el escenario con un criterio pluralista, comprobamos que muchos de esos taxistas se deshicieron de las VTC a cambio de un elevado rendimiento económico y continuaron con su actividad en el servicio público. Sucedió especialmente a partir de 2014, cuando Uber implementó su primera fase de expansión en España.

Aplicación de la plataforma Uber. Fuente: InternationalBusinessTimes
A continuación, se listan algunos ejemplos de casos en el sector de la movilidad urbana en los cuales la especulación en la compra-venta de licencias ha generado prósperos beneficios:

Servitaxi: cooperativa que se hizo con unas 60 licencias VTC a un precio de 36 eur/ud. y acabó vendiéndolas por una cantidad entre 15.000 y 45.000 eur/ud. La diferencia supone multiplicar por más de 400 la inversión inicial.

Star Taxi Mercedes: opta por mantener las licencias y aprovechar los beneficios de ambas actividades. La compañía apostó hace años por un modelo de convivencia entre los taxis y los vehículos de alquiler con conductor, cuyo requisito común es que el coche sea de marca Mercedes.

Auro New Transport: su propietario, el empresario José Antonio Parrondo, ocupó entre 2007-2009 la presidencia de la Asociación Gremial del taxi de Madrid y años después se ha convertido en uno de los nombres con intención de monopolizar el negocio de las VTC en España. Actualmente suma unas 3.000 licencias de este tipo -2.500 de las cuales se concentran en Madrid y Barcelona, al tiempo que opera con taxis en ambas ciudades. Parrondo es también socio de otra de las sociedades que controlan el negocio de los vehículos de alquiler con conductor, Airtaxi, que cuenta con 1.400 licencias.

Completan este grupo Vector Ronda (en la cual Rosauro Varo es el principal accionista), con unas 2.500 licencias y Moove Cars, propiedad del fondo de inversión norteamericano King Street y dueño de más de 5.000 concesiones VTC que se mueven por todo el país.

Lo que parece una respuesta razonable, propuesta por miles de usuarios de taxis y VTC en los últimos días, para canalizar la solución del conflicto es ceder la gestión de las licencias a la competencia municipal. Los ayuntamientos ofrecerían una cantidad específica de licencias nominales e intransferibles, con un coste anual de 3.000 euros por su uso unitario, tanto para taxi como VTC. Una vez que un conductor cesara su actividad, la licencia caducaría automáticamente y regresaría al propio ayuntamiento. La entidad pública la volvería a ofrecer con un requisito de examinar al/a la candidato/a por áreas clave (conducción, conocimiento de la urbe, estado del vehículo, etc.), facilitando la tenencia de un máximo de dos conductores asociados a una única licencia. Todas las carreras fiscalizadas al momento; a diferencia de la actualidad, por tramos a elección del conductor.

En el siglo 21 actual nos encontramos en un marco de mercado donde prima la libre competencia. De este modo, se evitarían las tasas abusivas y difíciles de amortizar de 130.000 eur por la licencia. Además, en un tramo de tiempo optimizado se desarrollarían requisitos alineados a servicios diferenciados, mientras que la ciudadanía y los usuarios deciden qué servicio le resulta más competitivo.

(1) Ver el art. de El Mundo de fecha 24.01.2019, detallando cómo la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha entrado de lleno en el conflicto de los taxistas con un informe devastador en el que carga contra el real decreto ley diseñado por el Ministerio de Fomento para frenar el desarrollo de los vehículos VTC.