ECS_2016

ECS: crisis management and governance issues


International Affairs, Governance, Crisis management, Advocacy, and Human Rights issues from a new perspective.

Veinte años después de las guerras que asolaron los Balcanes occidentales en la década de 1990, Croacia se prepara para convertirse en el vigésimo octavo Estado miembro de la Unión Europea.


Población: 4,4 millones (Naciones Unidas, 2012)
Capital: Zagreb
Idioma principal: croata
Religión principal: cristianismo
Moneda: kuna. A partir de 2015 adoptará el euro
Área: 56,594 Km2 (21,851 millas2)
Producto Nacional Bruto (PNB) per capita: 10.389 EUR (Grupo Banco Mundial, 2011-12)


LA UNIÓN EUROPEA RECIBE A SU VIGÉSIMO OCTAVO ESTADO MIEMBRO: CROACIA
El pasado lunes 1 de julio de 2013, Croacia se convierte en el vigésimo octavo Estado miembro de la Unión Europea. Esta nueva adhesión se ve en Bruselas como un triunfo del proyecto europeo. Croacia, un país autoritario desgarrado por conflictos, donde se ha tratado con cierta impunidad a los criminales de guerra, parece eventualmente transformado. Por otro lado, el ‘efecto imán’ de la Unión Europea, como potencia comercial de primer orden, sigue siendo ampliamente considerado por tener la capacidad de cambiar las naciones conflictivas en Estados democráticas europeístas.

Sin embargo, algunos analistas internacionales consideran que pueden existir razones de peso para considerar que la admisión del país podría ser prematura. La corrupción política y económica generalizada persisten, y sus tribunales suelen mostrar una actitud excesivamente laxa en la toma de decisiones. Aunque el riesgo mayor lo constituye la debilidad económica de este país balcánico, lo que puede hacer que sea muy difícil para su Gobierno Central el mantener el programa de reformas definido por la Unión. La Unión podría muy bien estar a punto de repetir los errores de la última ronda de adhesiones –2004 y 2007 con diez y dos nuevos Estados respectivamente–, lo que disminuiría las perspectivas de adhesión de otros Estados de los Balcanes –como candidatos oficiales figuran Serbia; la República de Macedonia y Montenegro– Islandia y Turquía, y se podría incluso ralentizar el flujo de adhesiones durante la próxima década.

Lo cierto es que cuando Bulgaria y Rumania se unieron en 2007, la Comisión Europea consideró que ambos Estados habían superado las prácticas de corrupción del pasado; que la adhesión supondría un avance. Pero tras su admisión, Bruselas perdió el control para monitorizar el proceso post-adhesión que había tenido durante la fase de solicitud. Los incentivos para cumplir con las obligaciones de la Unión se erosionaron. Bulgaria se sitúa como el 75º país más problemático en la escala global –ref. Transparency International– en cuanto a ‘percepción de corrupción’. En paralelo, Rumanía se sitúa en el puesto 66, Italia en el 72 y Grecia en el 94. En paralelo, Croacia se coloca en el 62º lugar de este listado.

foto: Brussels Diplomatic
foto: Brussels Diplomatic
La Comisión Europea apunta que el proceso de adhesión aplicado a Croacia ha sido mucho más riguroso que los aplicados anteriormente, con un enfoque mayor en la mejora de la calidad del sistema judicial y el Estado de Derecho. Ha habido una colaboración intensa entre la Oficina de Croacia para la Lucha contra la Corrupción y la Delincuencia Organizada y agencias especializadas de la UE para proseguir las investigaciones de los funcionarios más destacados: un ex Primer Ministro, Ivo Sanader, fue condenado en noviembre 2012 por cargos de corrupción. El Gobierno Central de Zagreb también presentó ex oficiales y altos cargos militares al Tribunal Penal Internacional de La Haya.

Pese a ello, Alemania y Austria conservan vínculos históricos y económicos profundos con Croacia, y presionaron intensamente al resto de los 25 Estados miembros. Los defensores nacionales del proceso de la adhesión, muchos de ellos jóvenes profesionales con un fuerte interés en la reforma, argumentan que la pertenencia a la UE es vital para la superación de los problemas del país. Mientras la Comisión Europea se centra precisamente en la capacidad de un país candidato para cumplir con la normativa paneuropea en el marco económico y político, un defecto del proceso de adhesión pudiera ser que se concede escasa atención a la capacidad económica global del país para aprovechar las ventajas como miembro de pleno derecho del mercado único y, por lo tanto, agilizar el proceso interno de reformas.

En el marco financiero, gran parte de los problemas económicos del país posiblemente no se solventen a corto plazo, debido al hecho de que se integra en un momento en que la economía de la zona euro sufre los efectos de la crisis de la deuda iniciada en 2007. La perspectiva de inversión sustancial extranjera directa es un fuerte incentivo para que un Estado se una a la UE, pero la crisis coyuntural de la eurozona sumada al elevado índice de inflación del país, probablemente limite la inversión extranjera. Aunque la UE destinará alrededor de 14 billones de euros en financiación de Croacia entre 2014 y 2020.

No es de extrañar que Croacia tiene un rendimiento inferior a Estados miembros con dificultades financieras relevantes como Grecia, Irlanda, Portugal e Italia. Los monopolios estatales del país persisten en gran parte y las barreras burocráticas a las pequeñas empresas ahogan el crecimiento económico. El desempleo asciende a un 20% y el desempleo juvenil supera el 40%. En diciembre 2012, Standard & Poors rebajó la deuda soberana de Croacia a la categoría de ‘basura’.

Finalmente, el éxito o el fracaso de esta última adhesión se encuentran en manos de los propios croatas. Si aprovechan las oportunidades que se derivan de este novedoso desafío, transformarán este Estado recién adhesionado. Por parte de la Unión Europea, como apuntó Jaques Delors, Presidente de la Comisión Europea durante una década, “Europa no conoce más que un verdadero peligro: pararse”. ¡Bienvenida Croacia!

Desarrollo del proceso de adhesión: Croacia solicitó su adhesión a la UE en 2003 y estuvo en negociaciones hasta 2011. El 9 de diciembre 2011 los líderes de la UE y Croacia firmaron el tratado de adhesión. El país se convierte en el Estado miembro de la UE-28 el 1 de julio de 2013. Durante el período de transición hasta la adhesión oficial, Croacia como país candidato ya tenía estatuto de observador activo en las instituciones europeas, lo que le permitió familiarizarse con los métodos de trabajo de las instituciones de la UE y participar en el proceso de toma de decisiones. Sin embargo, el objetivo ahora es una mayor integración: se espera que Croacia se una al espacio Schengen en 2015, y también cambiará su moneda, kuna, por el euro tan pronto como su economía cumpla con los criterios de la UE –inflación, finanzas públicas, estabilidad del tipo de cambio y tasas de interés.




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